MUNICH, Alemania, Abr. 17, 2012.- Bayern Munich se mantuvo invicto sobre Real Madrid cuando juega en casa, cerca estuvo de registrar su segundo empate en Champions League, antes Copa de Europa, pero la insistencia de Mario Gómez permitió que el conjunto bávaro viaje a Madrid para el duelo de vuelta con ventaja de un gol.
La única ocasión que Real Madrid le ha sacado un punto al Bayern fue en febrero de 2004 por los octavos de final de la Champions League, tras un 1-1 y este martes parecía repetir, pero careció de juego ofensivo y confianza hasta perder el juego, aunque con el consuelo de contar con la regla del gol de visitante.
Madrid comenzó el partido con un robo en lo material. A Cristiano Ronaldo, Benzema y Özil les habían ultrajado sus botines previo al partido. Nada que no tuviera solución y Karim Benzema, apenas carburaba el partido, lanzó la primera prueba de fuego para Manuel Neuer con disparo por derecha que el portero alemán desvió a córner a una mano.
Esa presencia del Real Madrid en el albor del encuentro pronosticaba un vendaval blanco sobre la meta del Bayern Munich, que buscó reaccionar con un arribo de Franck Ribéry por derecha en el que encaró a Ramos, aflojó el cuerpo y quiso venderle a Howard Webb un penal inexistente que el árbitro inglés no le compró.
Pero en un tiro de esquina por izquierda para Bayern Munich, un mal rechace de Ramos y un rebote en un jugador local le permitió a Ribéry prender el balón de bote-pronto y mandarlo con un fogonazo a las redes de Iker Casilla. Si bien el conjunto de Mourinho se mantuvo ofensivo, ese gol generaba angustia en algunos rostros del conjunto "merengue".
Al 27', Bastian Schweinsteiger sacó un obús desde fuera del área, raso y cruzado, que pasó cerca de la portería de Iker Casillas. La reacción del Real Madrid, los huecos que buscó, fueron bien cubiertos y frenados, aunque con falta por Badstuber y Robben, que se fueron al descanso amonestados. Benzema reaparecía de nuevo por derecha, recortó, disparó raso, pero Neuer se mantuvo firme con el esférico entre las manos.
Mario Gómez se quiso ir al descanso con mayor confort, tras un disparo fortísimo por izquierda que obligó a Casillas a meter ambas manos y desviar a córner; más tarde, Kroos, de tiro libre, estrelló el disparo en la barrera en un tiro libre directo desde la media luna, como lo hiciera Cristiano Ronaldo en su única oportunidad clara de gol en los primeros 45 minutos.
Para el segundo tiempo el nombre de Mario Gómez retumbó en Iker Casillas, quien logró sacarle una pelota en un arribo por derecha sobre el minuto 61 y nueve minutos después debió vigilar un disparo por izquierda que reventó a las gradas del Allianz Arena. La línea se mantenía, ahora en un remate de cabeza que echó por arriba del travesaño, no parecía tener remedio este martes.
Para entonces, Mesut Özil marcó el del empate parcial, luego de una serie de rebotes en el área, tras llegada y magno error de Cristiano Ronaldo en su intento por marcar, pero tuvo la fortuna de reivindicarse de inmediato al tocar el esférico para que Özil lo enviara a las redes de Neuer.
Recta final del partido y Philipp Lahm limpiaba la banda de la derecha para surtirle más balones a Mario Gómez, quien metía la cabeza, pero controlaba Casillas; la impotencia le llevó a desatar tremendo berrinche al exigir un penal inexistente cuando arribaba por izquierda y Ramos logró sacarle el balón con una barrida limpia.
Pero ante tal insistencia generó su recompensa. Gómez logró definir, con una barrida, un centro por derecha de Philipp Laham, quien tampoco se rindió ante la falta de definición del delantero alemán. Jose Mourinho parecía que podría cosechar un mejor resultado tras el gol del empate, pero optó por defender el marcador, convoco aporte ofensivo que no logró evitar el segundo del anfitrión.
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